Hay muchas subespecies de Lavandera boyera que se extienden por casi toda Europa. La que podemos ver por aquí, tiene la cabeza de color gris con una ceja blanca, el pecho y abdomen amarillos y la garganta blanca. La hembra y los ejemplares jóvenes son de tonos más pálidos que el macho.
Suele permanecer bastante tiempo en el suelo y también utilizan con frecuencia postes y alambradas para posarse. También tiene la costumbre, como las demás especies de lavanderas, de oscilar la cola repetidamente.
La Lavandera boyera es la de menor tamaño entre las lavanderas que viven por la Península Ibérica. Se le puede ver en campos de cultivos, cerca del ganado, en praderas encharcadas y húmedas o en zonas pantanosas, donde busca insectos y larvas con que alimentarse.